Cuidados

¿Qué es la Preeclampsia?


La preeclampsia es una condición que se da solamente durante el embarazo. Algunos síntomas de preeclampsia pueden incluir la hipertensión arterial (más de 140/90) y aparición de proteína en la orina.

La preeclampsia puede ocurrir en cualquier momento del embarazo, durante el parto y hasta seis semanas postparto, aunque es más común durante el último trimestre de embarazo y muchas veces se resuelve dentro de las 48 horas después del nacimiento del bebé.

La preeclampsia puede desarrollarse de forma gradual o presentarse de forma muy repentina, a veces empeorando rápidamente dentro de algunas horas aún cuando los signos y síntomas no se detectan durante semanas o meses.. Según la Preeclampsia Foundation, entre un 5 y un 8% de las mujeres embarazadas la padecen.

Tengo preeclampsia ¿debo preocuparme? La mayoría de las mujeres con preeclampsia tienen bebés sanos y se recuperan plenamente. Sin embargo, un porcentaje de estas mujeres enfrentan complicaciones, algunas de las cuales pueden poner en riesgo tanto la vida de la madre como la del bebé. En ocasiones se presenta en forma leve, sin embargo, la preeclampsia se puede convertir en una condición severa muy rápidamente.

La preeclampsia y otros trastornos hipertensivos del embarazo pueden ser enfermedades devastadoras y empeoran cuando se retrasa el diagnóstico o tratamiento, lo que conduce a consecuencias muy graves y hasta mortales para las mujeres y sus bebés antes, durante y después del nacimiento. Por ello, es recomendable acudir al médico si observas algún síntoma de esta enfermedad.

Cuando la preeclampsia empieza a manifestarse, la madre y su bebé deben ser monitoreados de cerca. No hay forma de revertirla y se debe analizar constantemente, balanceando la salud de la madre y la de su bebé. En algunas circunstancias, es necesario el nacimiento inmediato del bebé, sin tomar en cuenta su edad gestacional, para salvar su vida o la de la madre.

¿Cuáles son los síntomas de la preeclampsia?
Se manifiesta con hipertensión arterial, retención de líquidos (edemas) y proteínas en la orina (proteinuria) y puede ser leve, moderada o severa, esto depende de las cifras de presión arterial y de la pérdida de proteínas en la orina. Esta enfermedad se soluciona con el nacimiento del bebé, que deberá programarse basándose en la edad gestacional y en el estado de salud materno-fetal.

Entre los principales síntomas se encuentran:
Presión arterial alta, más de 140/90
Náuseas
Aumento repentino de peso, más de 1½ kg a la semana
Presencia proteína en la orina
Dificultad para orinar
Manos, pies, tobillos y cara hinchados
Visión borrosa
Mareos y dolor constante de cabeza
Dolor en la parte derecha del abdomen y hombro derecho
Poco crecimiento y bajo peso del feto para su edad gestacional.

La preeclampsia es una enfermedad de cuidado, ya que puede afectar a la placenta, los riñones, el hígado y el cerebro. Puede llevar tanto a la eclampsia como al síndrome HELLP.

¿Qué es la eclampsia?
Como os contaba, la eclampsia es una complicación muy seria de la preeclampsia y se caracteriza por una o más convulsiones durante el embarazo o el período postparto. En los países desarrollados la eclampsia es poco común y normalmente se controla si se recibe el tratamiento apropiado de forma inmediata. Sin tratamiento, las convulsiones eclámpticas pueden resultar en un coma, daño cerebral y hasta la muerte de la madre o su bebé.

Las convulsiones eclámpticas normalmente se presentan como una complicación de las etapas más avanzadas de la preeclampsia severa, sin embargo también se pueden presentar sin signos previos de la propia enfermedad.

¿Qué es el síndrome HELLP?
HELLP significa, por sus siglas en inglés: Hemólisis, enzimas hepáticas elevadas y recuento bajo de plaquetas (Hemolysis, Elevated Liver enzymes and Lowered Platelets). Este síndrome es una de las formas más severas de la preeclampsia y ocurre entre un 5% y hasta un 12% de todas las pacientes que la padecen.

Puede ocasionar alteraciones muy severas del hígado de la madre, la destrucción de sus células rojas y un recuento bajo de plaquetas. El síndrome HELLP al principio se puede confundir con la influenza o con problemas de la vesícula biliar ya que las molestias son parecidas.

¿Cuál es el tratamiento para la preeclampsia?
La cura para la preeclampsia es el parto ya que se debe a problemas relacionados con la placenta, aunque en ocasiones, vigilada muy de cerca por el médico puede aliviarse.

Si se trata de un caso leve se aconseja reposo, beber mucha agua y controlar la dieta. Si con esto no se consigue bajar la presión arterial puede ser que el médico recete algún fármaco.

En los casos más severos de preeclampsia se requiere hospitalización, dónde se vigilará muy de cerca tanto la salud de la madre como la del bebé, y se administrarán medicamentos para bajar la tensión y para ayudar a la maduración pulmonar del feto por si fuese necesario hacer una cesárea de urgencia.

En la mayoría de los casos, la preeclampsia se manifiesta de manera leve a partir de la semana 37 y tanto las futuras mamis como el bebé evolucionan favorablemente con un tratamiento adecuado.