Nutrición

Mitos y realidades de una dieta vegana para niños


Cada vez hay más personas que adoptan un estilo de vida vegano que implica no solo llevar una dieta estricta que descarta los alimentos de origen animal sino, la protección de los mismos. Los padres veganos desean inculcar esta forma de vida saludable a sus niños desde el nacimiento.

Esto ha generado una polémica en torno a la alimentación de los niños veganos, con declaraciones cruzadas entre quienes se oponen al veganismo y quienes lo practican. En el medio, aparecen las opiniones y los consejos de los profesionales de la infancia que buscan proteger la salud de los niños, pero respetando el estilo de vida de las familias veganas.

Los mitos

Existen muchas personas que se oponen a la dieta vegana en niños argumentando que “no van a crecer”, “van a desarrollar anemia”, “les van a faltar proteínas”, “se van a enfermar con facilidad por tener bajas las defensas del organismo”, o simplemente porque consideran que para que un niño sea saludable debe ingerir lácteos, huevos y carnes. Todas las afirmaciones anteriores son erróneas, ya que en la dieta vegana existen todos los nutrientes y micronutrientes, con excepción de la vitamina B12 cuyos alimentos fuente son de origen animal. Incluso un niño que siga una alimentación omnívora puede tener anemia, bajo peso o un sistema inmune debilitado porque su dieta no es equilibrada, ni completa. Las carencias nutricionales no ocurren solo en las dietas vegetarianas o veganas.

Por otra parte, algunas personas que practican la dieta vegana son muy radicales en cuanto a la ingesta de suplementos, negándose rotundamente a incluir en la alimentación del pequeño, suplementos o alimentos fortificados con nutrientes críticos (por ejemplo, la vitamina B12).

Es común que algunos padres se reúsen a incluir suplementos de la vitamina B12 (cianocobalamina), porque algunas fuentes vegetales (setas, algas, soja fermentada) la contienen en pequeñas cantidades. La realidad es que son ciertas bacterias las que producen la vitamina B12 y los alimentos mencionados están “contaminados” con esta producción. Aun así, la cantidad de cianocobalamina obtenida a partir de estas fuentes puede resultar insuficiente, provocando anemia y daños neurológicos al niño.

Los niños pueden estar perfectamente saludables con una dieta vegana.

¿Qué dicen los expertos sobre la dieta vegana para niños?

Una dieta vegana para niños sí puede ser segura y garantizar un óptimo crecimiento y desarrollo en la infancia. Pero hay que saber cómo implementarla.

Lo que los expertos en pediatría y nutrición destacan es que la dieta debe ser planificada cuidadosamente para que aporte la energía, las proteínas, las vitaminas y los minerales que son esenciales para el crecimiento y la salud del infante.

Un aspecto que preocupa (y mucho) a los profesionales de la salud es que, en numerosos casos, algunos padres veganos son muy reticentes a recibir asesoramiento profesional sobre la alimentación de sus hijos y a seguir las indicaciones brindadas por el pediatra o el nutricionista. Esta conducta es muy riesgosa y supone muchos peligros para la salud y bienestar del niño. Cabe destacar que la infancia es una etapa crucial que condicionará la salud en la vida adulta y las carencias nutricionales durante los primeros años de vida suelen dejar secuelas irreversibles.

¿La solución? El punto medio

Los padres que quieran transmitir el estilo de vida vegano a sus hijos deberán ser conscientes de que esta elección requiere de una supervisión rigurosa por parte del pediatra y del profesional de la nutrición. Esta decisión requiere de compromiso y responsabilidad para incluir los suplementos y alimentos fortificados en los momentos en que el pediatra considera que son necesarios. Por ejemplo, suplementos de vitamina B12 a partir de los 9 meses de edad o suplementos de hierro a los 6 meses de edad.

Algunos de los nutrientes más críticos en la dieta vegana para niños son:

Hierro
Zinc
Calcio
Vitamina B12
Vitamina B2 (rivoflavina)
Vitamina D
Ácido docosahexanoico (DHA): precursor del Omega 3

En una dieta vegana para niños no pueden faltar los frutos secos (a partir de los 2 años, no enteros porque el niño se puede ahogar), las frutas desecadas, las algas, las legumbres y sus harinas, los cereales integrales, la soja y sus derivados (por ejemplo, la leche de soja, el tofu o el tempeh), el seitán, semillas (las enteras se permiten recién a partir de los 3 años de edad), los aceites sin refinar, el aguacate, las frutas frescas y los vegetales.

Como consejo final para los padres veganos, no deben esperar a que el niño tenga una carencia establecida de un nutriente en particular o que muestre signos evidentes de deficiencia para incluir los suplementos y alimentos fortificados en la dieta. El diálogo con el pediatra será fundamental para prevenir las carencias, promover la salud y lograr la expresión de todo el potencial del pequeño.