Desarrollo Emocional

Las Peleas entre Hermanos pueden ser Buenas


Increíble la capacidad que los hijos tienen de pasar de un minuto a otro de todo amor a toda pelea. Usualmente sus peleas surgen cuando quieren la misma cosa (entienda JUGUETE) o cuando no están de acuerdo en un juego.

Al inicio uno como mamá siempre volaba a ver que pasaba, buscaba un culpable, trataba de calmarles y que tengan una conversación o un acuerdo, pero después de la 100 vez yo desistí, permitiendo que intenten resolver sus peleas, sólos.

Claro que la decisión de dejar que “solucionen” sus peleas vino después de leer mucho y escuchar a otras mamás y expertas. Algunos estudios indican que “la rivalidad entre hermanos impulsa el desarrollo mental y emocional, incrementa la madurez y mejora las habilidades sociales de los pequeños; las peleas aumentan el vocabulario y adquieren una mayor resolución de problemas, sobre todo si son pequeños con edades entre dos y seis años..” Claro todo esto mientras no haya violencia o exista algún riesgo…

En una investigación de la Universidad de Cambridge , la doctora y autora del estudio Claire Hughes señala que

“Cuanto más combativos son los hermanos, cuanto más discuten y cuanto más el mayor defrauda al más joven, se aprenden lecciones más complejas sobre la comunicación y las sutilezas del lenguaje.”

Yo creo que las peleas entre hermanos son un proceso natural que se da en todas las familias, y que la familia es como un “laboratorio” en que somos inseridos para aprender no solo los valores pero también para aprender a convivir con las diferencias (cada uno tenemos una personalidad y carácter diferente), a equivocarnos, a saber identificar el impacto emocional de nuestras acciones en los demás, a compartir y a incluso a solucionar nuestros problemas, así como será un día en la vida real. Pelear es parte de aprender a manejar nuestras emociones, a saber negociar, y nada mejor que en un ambiente seguro como nuestro hogar, que seguramente les ayudarán en un futuro.

Para evitar que las peleas se salgan del control, hemos establecido 2 reglas simples y que NO son negociables:

No contacto físico, que incluye no morder, ni patear.
Está prohibido lanzar nada hacia el otro.

Las reglas ayudan porque establecen límites, pero cierto es que pelear es algo natural en la vida y que no van a parar…. lo que espero que al dejarles vivir “sus peleas” en la casa ellos puedan estar más preparados para lo que el futuro les presente.

Si alguna mamá tiene experiencia con las peleas entre hermanos deje sus comentarios. Seguramente nos puede ayudar a todas!