Familia

Tenemos los hijos que merecemos


Por Analía Zamudio Carrera

Ser padre o madre no es fácil. No conozco a alguien que diga que ejercer la paternidad sea miel sobre hojuelas. Tener hijos duele, verlos sufrir duele, verlos crecer duele, verlos irse duele, sin embargo, tener hijos también es una experiencia única y maravillosa que debe hacernos crecer como personas y como seres humanos, nos exigen que demos lo mejor de nosotros y nos dan la oportunidad de tratar de cambiar lo peor de nuestra personalidad.

¿Has pensado qué sería de tu vida si no hubieras tenido hijos? ¿Donde estarías? ¿Qué estarías haciendo? Tal vez no hubieras renunciado a ese trabajo de horas extenuantes, tal vez hubieras seguido viajando más, es probable que hubieras leído todos esos libros que has querido, o es posible que ya hubieras visto todas esas series buenísimas que te recomiendan tus amigos; tendrías mucho más tiempo (y dinero) para ti y para tus pasatiempos.

Pero también te hubieras perdido el despertarte un domingo por la mañana con esa sonrisa sincera de cabellos despeinados, porque eres la primera persona a la que ese ser quiere saludar, no hubieras conocido la fuerza que tienes al estar despierto(a) toda la noche por cuidar una fiebre y tener que salir a trabajar al día siguiente, no hubieras descubierto que las películas para niños, son divertidas también para los papás, no activarías funciones cerebrales dormidas al tener que responder a todas las preguntas inquisidoras que para ti, tienen una lógica implícita, y lo principal, no te habrías dado cuenta jamás de ese inmenso e incondicional amor que eres capaz de sentir por otra persona.
Recuerda eso cuando estes cansado(a), cuando tu paciencia ha llegado a su límite, cuando se te olvidó ir al super y ya son las 10:00pm, cuando dejaste la ropa olvidada en la lavadora por dos días, cuando ya no recuerdas la última vez que fuiste al cine sin niños. Por ver esas sonrisas, TODO VALE LA PENA, y ese será tu mejor trabajo, así que esfuérzate por hacerlo lo mejor posible, porque la remuneración será la satisfacción de haber criado las mejores personas que pudiste con las mejores herramientas que encontraste dentro de ti. Carpe diem