Nutrición

¿Qué es una intolerancia transitoria?


Comenzaremos por contarte que una intolerancia alimentaria es la incapacidad de digerir uno o varios alimentos. Esto puede ser bastante común en los niños de hasta tres años de vida.

En muchas ocasiones se está frente a intolerancias pasajeras, que son problemas muy fáciles de resolver. En muchas oportunidades se confunde a las alergias, sensibilización e intolerancia. En todos los casos es muy importante contar con un correcto diagnóstico para establecer el tratamiento adecuado para cada caso en particular.

Comenzaremos hablando acerca de la sensibilización a los alimentos.

Sensibilización a alimentos
Cuando se realiza un análisis para la detección de alergias se buscan una serie de anticuerpos que se dan frente a algún alimento concretos. Lo normal es que no se tengan, pero si se detectan indica que el sistema defensivo ha tenido un error.

Pero la existencia del anticuerpo no indica que en el niño que ingiera el alimento aparezca una reacción que afecte su calidad de vida.

Alergias alimentarias
Cuando el sistema defensivo reacciona ante la presencia de un alimento, provocando una inflamación suele aparecer lo que se denomina alergia alimentaria, puede aparecer como diarrea, vómitos, erupciones cutáneas, dolores abdominales.

En algunos casos, aunque se tengan anticuerpos frente al alimento no se da ninguna reacción Esto es especialmente en los pequeños que tienen muchas alergias.. porque cuando sucede el sistema defensivo suele responder solo ante los alimentos que generan una cifra mayor de anticuerpos.

La intolerancia alimentaria es diferentes a los dos casos antes mencionados. El problema, en este caso, es la incapacidad del intestino para digerir uno o varios alimentos.

Las intolerancias genéticas, como su nombre lo indica, son generadas por problemas genéticos. Cuando esto sucede esa persona tendrá de por vida un problema para la digestión de determinado alimento.

El tratamiento consistirá en eliminar el alimento si al ingerirlo se empeora la calidad de vida. Además, son tolerancias que tienen una tendencia a heredarse.

Las intolerancias adquiridas, que en su mayoría son transitorias, son las más frecuentes. Cuando una infección daña el intestino este pierde la capacidad de digerir bien los nutrientes. Recordemos que el intestino es una especie de alfombra tapizada con prolongaciones que se denominan microvellosidades.

Lo que ocurre con mayor frecuencia es que se dañe la parte final de esas vellosidades, donde se producen los encimas que digieren los azúcares, como la fructuosa y la lactosa. En estos casos se puede dar un bucle negativo.

En primer lugar la infección daña a las vellosidades intestinales. En segundo lugar se pierde la capacidad de digerir fructosa o lactosa. Estos azúcares no llegan a absorber si no se rompen. Por eso se quedan en el intestino y permiten que proliferen gérmenes que e condiciones normales no sobrevivirían. Los gérmenes fermentan los azúcares convirtiéndolos a ácidos que siguen irritando la pared del intestino impidiendo que se repare.