Cuidados

¿Cuáles son las pulsaciones normales de los bebés y los niños?


Seguro les a pasa que a nuestro bebé o a nuestro niño o niña si ya es más mayor, después de llorar o después de jugar, nos da la sensación de que el corazón va como una moto al notarle las pulsaciones en el pecho.

A veces no ha hecho ejercicio antes y tenemos la misma sensación, que van demasiado rápidas, que su frecuencia cardíaca es demasiado elevada. Muchas personas piensan que, de igual modo que los niños tienen una tensión arterial bajísima comparada con la nuestra, las pulsaciones también debería ser muy bajas.

Sin embargo es lo contrario. Por eso vamos a responder hoy a la pregunta: ¿Cuáles son las pulsaciones normales de un bebé?
Seguro que durante el embarazo, nos pusieron el monitor para escuchar el pulso fetal, llegasmos a oír un corazoncito latir a gran velocidad. Pues bien, esas son las pulsaciones con las que nacen, una frecuencia cardíaca que varía desde los 70 latidos por minuto (aunque normalmente están a más) hasta 190, y hablamos de pulsaciones en reposo. Sí, habéis leído bien: 190 pulsaciones por minuto, es decir, en cada segundo el corazón late tres veces.

Luego el bebé crece y entre el mes de vida y los once meses las pulsaciones van desde 80 hasta 160, que siguen siendo muchas para lo que estamos acostumbrados. Imaginad, si esto es en reposo, cómo pueden estar cuando están activos. Pues pasa lo que he dicho: coges al niño, que está tan campante, y te das cuenta, al tocarle el tórax, que su corazón va rapidísimo, el triple de rápido que el nuestro.

A partir del año las pulsaciones oscilan entre las 80 y las 130, pasados los tres años entre 80 y 120, a partir de los cinco años entre 75 y 115, a los siete años entre 70 y 110 y a partir de los 10 años desde los 60 hasta los 100 latidos por minuto, que son las cifras que se consideran normales para toda la población adulta (excepto los atletas, que por su entrenamiento continuo acaban teniendo frecuencias cardíacas en reposo de entre 40 y 60 pulsaciones).

Así que si vemos la fontanela de nuestro bebé latir a un ritmo acelerado, o si les notamos el pecho vibrar y tenemos la sensación de que el corazón se les va a salir en cualquier momento, saber que lo normal es que el corazón vaya muy rápido en edades tempranas.

Ante la duda, siempre podemos calcular las pulsaciones por minuto en reposo y así nos quedaremos tranquilos. Contar por ejemplo las pulsaciones totales en 30 segundos y las multiplicáis por dos. O si es complicado, tomar las que hay en 20 segundos y multiplicáis por tres.